Hace años que se habla de la escuela del futuro y de los nuevos modelos de aprendizaje para afrontar los desafíos del siglo XXI. Si la digitalización de los colegios ya estaba en marcha, lo que hizo la pandemia del coronavirus fue acelerar el proceso y poner en evidencia la importancia de contar con un sistema educativo consolidado y familiarizado con la tecnología

Si pensamos en el binomio tecnología-educación, el elemento clave es, sin dudas, la educación. Podemos ofrecer los contenidos en videos, pdf, audios, pero al fin y al cabo lo que importa es lo que se enseña. Sin embargo, esto no implica que la tecnología no cumpla un papel importante. Se trata, más bien, de todo lo contrario: ella es la herramienta que vehiculiza, facilita y agiliza aprendizajes que, de otro modo, no serían posibles. 

De hecho, la tecnología cumple un papel tan trascendental en la sociedad actual que ya no podemos concebir una vida sin ella. Lo mismo sucede en el campo de la educación: los nuevos medios digitales han enriquecido tanto la calidad educativa que difícilmente puedan ahora ser dejados a un lado. Incluso las nuevas generaciones de alumnos forman parte de lo que se denomina nativos digitales: la realidad tecnológica la perciben con total naturalidad y lo extraño sería, en realidad, un aprendizaje sin tecnologías.

Si queremos lograr que las nuevas generaciones desarrollen las competencias necesarias para desenvolverse en este mundo cada vez más cambiante, no basta con situar el uso de la tecnología en los pilares de la educación: es necesario también definir estrategias para un uso seguro, fomentar la protección de datos y conocer los marcos legales del derecho a la intimidad. Es decir: tenemos la responsabilidad de llevar a cabo una labor pedagógica en el entorno tecnológico que acompañe a los alumnos y hagan de la tecnología un instrumento seguro. 

Nuestra respuesta a las necesidades de transformación de los colegios se basa en la premisa de reproducir en el ámbito online el sistema relacional que tiene lugar en el entorno analógico. Nuestro ecosistema educativo digital, con el que ya trabajan más de 1.200 instituciones en España, cuenta con más de dos millones de usuarios en el mundo y durante el cierre de las aulas durante la pandemia tuvo un papel imprescindible en la continuidad de la enseñanza.

El ecosistema digital SM EDUCAMOS es un canal que permite a los miembros de la comunidad educativa comunicarse y relacionarse. Además de ofrecer herramientas de aprendizaje, facilita la gestión de todos los procesos que se dan en la escuela, desde tareas sencillas, como pasar lista, a las más complejas, como llevar a cabo la evaluación de los estudiantes. Permite, además, el análisis de datos.

Buscamos construir, asimismo, una educación personalizada y basada en el desarrollo de competencias. Creemos que esta meta sería imposible de alcanzar sin la ayuda de la tecnología. La gran apuesta consiste en saber cómo la usamos con fines de personalización y para enseñar competencias. Para ello, trabajamos en elaborar materiales interactivos, fácilmente actualizables y manipulables, para que cada docente los adapte a las necesidades de su aula y pueda también hacer una atención a la diversidad mucho más personalizada. Queremos alumnos con visión crítica, con una actitud orientada a la acción, transformadora, que los haga buscar tanto su mejora personal como la social. 

Para que los medios tecnológicos tengan lugar en las escuelas y hogares, adecuamos los espacios de manera que sean versátiles y flexibles. Nuestro objetivo es que los alumnos accedan a los medios más modernos y, desde luego, más seguros -porque también trabajamos en la seguridad del uso de esos sistemas-. 

Asimismo, creemos fielmente en que el acceso a esos medios debe ser universal. Ningún estudiante debe quedarse atrás. Por eso, además de trabajar en equipo con las instituciones para poner al alcance de los alumnos los dispositivos y medios que necesiten, utilizamos tecnologías que se adaptan al cambio y son sostenibles en la adopción de los usuarios. 

En un contexto en el que la tecnología está apoyando la transformación de industrias y de sectores públicos, vemos imprescindible que contribuya igualmente al  nuevo modelo de educación que ya no quiere enfocarse tanto en qué aprender sino en cómo aprender y cómo pensar. Conocemos lo fundamental que resulta incluir medios digitales para la formación de futuros y grandes profesionales. Llegó el momento de transformar la cultura escolar a través de la educación digital. ¡Hagamos realidad la escuela de tus sueños!